En los entornos industriales, la electricidad estática suele ser un riesgo subestimado. Sin embargo, incluso una pequeña descarga electrostática puede tener grandes consecuencias: desde daños a equipos sensibles e interrupciones del proceso hasta costosas reparaciones. Por eso, el calzado y las botas de seguridad antiestáticas y ESD desempeñan un papel crucial. Pero ¿cuál es exactamente la diferencia?
La protección antiestática evita que la electricidad estática se acumule en el cuerpo de la persona que lleva el calzado. Las botas antiestáticas permiten que la carga eléctrica se descargue de forma controlada hacia el suelo, reduciendo así el riesgo de descargas repentinas. Gracias al calzado de seguridad antiestático se pueden evitar chispas peligrosas y posibles riesgos de incendio o explosión.
Este tipo de calzado ofrece protección frente a la electricidad estática con una resistencia eléctrica de entre 0,1 Megaohm y 1000 Megaohm.
ESD significa “Electrostatic Dissipative”: un material que ofrece protección frente a las descargas electrostáticas (Electrostatic Discharge) y, por lo tanto, evita la descarga de electricidad estática. Las botas de seguridad ESD van un paso más allá que las botas de seguridad antiestáticas. Tienen una resistencia eléctrica más baja y controlada con mayor precisión, lo que permite evacuar la carga electrostática de forma todavía más eficiente y constante.
La diferencia, por tanto, no está en si la carga se evacua, sino en la rapidez y el grado de control con que se hace. En entornos donde incluso descargas mínimas pueden causar daños, como en una Electrostatic Discharge Protected Area (EPA), esto es esencial.
Este tipo de calzado ofrece una alta protección frente a la electricidad estática, con una resistencia eléctrica de entre 0,1 Megaohm y 100 Megaohm.
Una zona protegida contra descargas electrostáticas (EPA) es una zona especialmente equipada y delimitada en la que todo está conectado a tierra. En entornos tan sensibles, una descarga apenas perceptible puede tener graves consecuencias, por lo que es muy importante elegir una protección ESD adecuada. Esto explica por qué, en las fábricas modernas y automatizadas, la ESD se ha convertido en uno de los cinco principales gastos en los últimos años.
Esto es esencial para:
Todas las botas de seguridad de Bekina Boots son antiestáticas. Esto ya ofrece la protección necesaria contra la electricidad estática, pero con los últimos modelos StepliteS FlexGrip (S5) y StepliteS CleanGrip (S4), Bekina Boots va un paso más allá. Estas botas no solo son antiestáticas, sino también seguras contra descargas electrostáticas (ESD), por lo que son adecuadas para los entornos de trabajo más exigentes, incluidas las áreas protegidas contra descargas electrostáticas. El calzado antiestático es suficiente en muchas situaciones, pero en entornos donde la precisión, la seguridad y la máxima protección del producto son fundamentales, las botas seguras contra descargas electrostáticas marcan la diferencia. Al elegir la protección adecuada para los pies, reduces los riesgos y aumentas la seguridad de ti mismo, tus productos, tus máquinas y tu empresa.
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